Hoy te vamos a explicar algunas de las muchas formas sanas de comer pescado que podemos llevar a cabo en nuestro día a día.

El pescado es uno de los alimentos más beneficiosos para nuestra salud. Es ideal para las dietas, debido a que tiene muy bajo nivel de grasas y es rico en proteínas. Deberíamos consumir unas 2 o 3 veces a la semana esta comida, variando entre azul y blanco. Gracias a esto podemos llevar una vida saludable y cocinar de manera rápida y sencilla.

El pescado se puede cocinar de muchas maneras beneficiosas para nosotros.

¿Cuáles son las mejores formas de cocinar pescado?

  • Al horno:

Cuando cocinamos al horno, primero tenemos que elegir la temperatura adecuada según el tipo de pescado que vayamos a comer. La principal ventaja que el horno tiene, es que no necesitamos ni mantequilla, ni aceites. Es un método muy cómodo y fácil de manejar. Puedes cocinar grandes cantidades y sobre todo ¡no deja olor!

  • A la sal:

Cocinar a la sal es uno de los métodos más antiguos que se han llevado a cabo siempre. Necesitamos una capa fina de sal marina sin refinar a la que añadiremos nuestra pieza de pescado y meteremos en el horno. Cuando saboreamos un pescado cocinado a la sal, degustamos la textura y jugo de éste ¡de manera intensificada!

  • Al vapor:

Al usar esta forma de cocinado estamos aprovechando el vapor que está desprendiendo el agua en ebullición. No son necesarios los aceites y por lo tanto no se pega nunca. Se pueden mezclar los alimentos sin que cambie su valor nutricional, y ¡se conserva genial el sabor de éste!

  • A la plancha:

Cocinando con este método ponemos el pescado en la placa o plancha y no le aplicamos ningún tipo de grasa. Es una técnica muy fácil y limpia. El pescado que se cocine ¡cogerá un sabor como a parrilla muy especial!

En resumen, todas estas formas de cocinar en casa son beneficiosas para la salud porque generalmente no es necesario usar aceites, mantequillas o grasas en general.  No se disminuyen ni eliminan las proteínas que contienen y sobre todo no le quitan sabor ninguno a las piezas.

Prueba estas técnicas variando el tipo de pescado, la guarnición y las especias que le añades, para degustar diferentes sabores, texturas y platos. ¡Disfruta de una comida fácil, ligera, sabrosa y saludable!

aditivos alimentarios

Los aditivos alimentarios, que son sustancias que se incorporan a los alimentos con el fin de conservarlos más tiempo, se encuentran presentes en nuestra dieta diaria. Dichas sustancias mantienen y/o mejoran aspectos como la textura, el sabor o la frescura de los alimentos, y su obtención se puede realizar de dos formas: naturalmente (de plantas, animales o minerales) o sintéticamente.

Hoy en día, se emplean cientos de aditivos con determinadas funciones que permiten que los alimentos a los que acompañan sean más inocuos o presenten un aspecto mejorado.

Investigando su historia

Algunos aditivos se llevan utilizando desde hace siglos con el fin de conservar los alimentos como es el caso de la sal (en carnes y pescados), el azúcar (en mermeladas) y el dióxido de azufre (en el vino). Pero ha sido con el paso de los años, cómo el hombre ha ido perfeccionando los métodos y técnicas de este ejercicio con el propósito de alcanzar una mayor conservación de los alimentos que obtenía a través de la caza o la recolección.

Por un lado, no ha sido hasta la llegada de los avances industriales, que las técnicas de conservación de los alimentos han experimentado un crecimiento exponencial, dando lugar a métodos como la congelación, la ultracongelación, el envasado al vacío o la esterilización, entre otras.

Por otro, ha tenido igualmente lugar el desarrollo de la química que ha posibilitado la llegada de aditivos como por ejemplo los conservantes o antioxidantes. 

A todo ello se le añadió una nueva preocupación por el aspecto y el sabor de los alimentos, que supuso el uso y empleo de colorantes, aromas y potenciadores del sabor en los procesos de elaboración y conservación.

Distintos tipos de aditivos alimentarios

Hoy en día, existen 27 clases o tipos distintos de aditivos en relación a sus propiedades. A modo de ejemplo, podemos citar a los colorantes y a los conservantes. Los primeros son aditivos que agregan a los alimentos para restablecen el color de los estos y los segundos se emplean para aumentar de forma exponencial su vida útil. Igualmente, podemos hallar antioxidantes, emulsionantes, estabilizantes, gelificantes, ácidos o potenciadores del sabor, entre otros.

Su visto bueno

La OMS, en colaboración con la FAO, se encarga de evaluar los posibles riesgos de estos aditivos para la salud humana y se cerciora de su inocuidad tanto de los naturales como de los sintéticos, proporcionando su visto bueno para la utilización de los mismos.

No obstante, es posible que ciertos aditivos puedan ocasionar reacciones alérgicas e intolerancias en ciertas personas, al igual que ocurre con las especias, por lo que es fundamental conocerlos bien y leer sus etiquetas para evitar cualquier tipo de alergia. Si estás buscando aditivos que incorporar a tus alimentos en Magenis contamos con una amplia gama de estos y siempre de primera calidad.

sal y especias

A día de hoy disponemos de una amplia variedad de condimentos y aderezos en el mercado, por lo que cambiar la sal por las especias y hierbas aromáticas puede ser una alternativa saludable para ganar salud.

A menudo, ciertas enfermedades como la hipertensión o la retención de líquidos pueden llevarnos a disminuir, o incluso suprimir, la sal de nuestra dieta habitual y de las distintas elaboraciones que llevamos a cabo en nuestras cocinas. En otras ocasiones, sin embargo, elegimos voluntariamente reducir su ingesta, puesto que conocemos bien los perjuicios que su exceso puede ocasionar en nuestro organismo.

Siguiendo las pautas y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, nuestro consumo diario de sal no debería ser mayor de 5 gramos. Sin embargo, en nuestro país superamos con creces dicha cifra a la hora de comer y cocinar.

Los datos más actuales que poseemos datan de 2013, publicados por el Libro Blanco de la Nutrición en España de la Fundación Española de la Nutrición (FEN). En él se especifica y señala que los españoles tomamos diariamente de media unos 9,8 gramos de sal. Esto supone, como hemos mencionado anteriormente, casi el doble de lo recomendado por la OMS.

Las especias: tus aliadas en la cocina

Las especias y hierbas aromáticas suponen un sustitutivo natural y saludable de la sal. Además, son condimentos extraordinarios para potenciar el sabor de nuestros platos, preparar salsas o guisos, y brindarnos nuevas sensaciones y matices a nuestras vidas y paladares.

Como mencionamos al principio, encontramos hoy en día una gran variedad de ellas. Todas, incluso, con importantes beneficios y propiedades para nuestra salud como el azafrán, el clavo, la canela, la cúrcuma o el jengibre.

Y todas ellas puedes encontrarlas de primera calidad en Magenis, en nuestra amplia gama de especias y condimentos.

La sal también es necesaria

Puñado de sal
La sal también constituye un elemento importante de salud en nuestra dieta.

Sin embargo, sigue siendo importante el consumo de sal en nuestro día a día, ya que también es necesaria para nuestra salud y el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Por un lado, si simplemente no deseamos disminuir su consumo de forma repentina y drástica, podemos llevarlo a cabo de manera paulatina. De esta forma nos iremos acostumbrando al sabor de los alimentos sin necesidad de hacer uso de la sal.

Por otro, podríamos igualmente optar por una sal baja en sodio o por emplear un tipo de sal de mayor calidad a la habitual, escogiendo sales que no hayan sido refinadas. Un ejemplo de ello serían la sal marina y la proveniente del Himalaya, ya que comparadas con la sal común o de mesa, suponen una alternativa más saludable.

eliminar excesos

La hinchazón del vientre y la subida de peso son dos de las consecuencias más típicas tras un periodo de excesos alimenticios durante la Navidad, pero gracias a una alimentación equilibrada se puede llegar a volver al estado natural.

Durante el invierno, las comidas suelen ser más densas y calóricas por lo que nos proporcionan más toxinas que en verano. Debido a esto, nuestro hígado necesita desintoxicar la sangre y  retener las vitaminas y minerales.

La naturaleza nos proporciona sustancia como las especias y las hierbas que nos ayudan a eliminar los excesos, propiciando también la rapidez del metabolismo y la reducción de peso. La desintoxicación debe incorporar unos hábitos saludables alimenticios  que deben abarcar frutas, verduras, agua y por supuesto infusiones de diferentes hierbas.

A continuación te recomendamos algunas especias détox que pueden ayudarte en este proceso:

Jengibre: Este contiene aceites esenciales, vitaminas, minerales, antioxidantes y posibilita la filtración de los alimentos además de  regular el metabolismo y luchar contra las enfermedades respiratorias. Una forma de tomarlo, es agregándolo a tu agua de cayena matutina ya que esta especia ayudará a despertar el sistema digestivo para hacer frente al día.

Romero: El romero en antibacteriano y anti hongos y ayuda a la descongestión del hígado que puede ser producida por las toxinas provocadas por una mala alimentación.  Se recomienda añadirla a ciertos alimentos como las sopas o los guisos durante su cocción e incluso a batidos o zumos.

Cúrcuma: Esta es una de los desintoxicantes del hígado más útiles. La cúrcuma trabaja con las enzimas de tu cuerpo para eliminar las toxinas fuera de él. Esta también es un buen anti inflamatorio para aquellas personas con problemas cardiacos ya que cura las paredes de las arterias y ayuda a que estas no se inflamen.

Otra forma de tomar las especias para que hagan efecto détox es añadirla a los batidos, por ejemplo, la canela permite darle un toque dulce al batido además de ser beneficiosa para tu salud, al igual que la nuez moscada o el azafrán.

No podemos olvidar que todas las especias y condimentos que utilicemos para eliminar excesos deben de ser naturales, por lo que no dudes en contactar con Magenis para conseguir productos de gran calidad. ¡Te deseamos un buen comienzo de año!

como cortar la carne

Con la entrada del otoño la industria cárnica se prepara para la subida de venta que se produce en Navidad. Productos cárnicos y embutidos que se consumen durante los días de fiesta y que hay que comenzar a elaborar. Si eres de los que prefiere preparar las cenas de las fiestas en casa te contamos cómo cortar la carne en función a la pieza que vayas a preparar.

Cómo cortar la carne de cerdo:

Para estos días se opta por las piezas de mayor calidad del cerdo como son el lomo y el solomillo. Este primero contiene fibras un poco más duras que las del solomillo y además sus vetas no están de forma paralela. Mejor no cortar de forma transversal para que no se haga más la carne por un lado que por otro.

Las chuletas de cerdo son la parte que más maña requiere. La cantidad de fibras dificultan un poco el corte, sin embargo, las de aguja no presentan dificultad puesto que sus fibras son todas del mismo tipo.

Cómo cortar la carne de vacuno:

El solomillo de ternera es la parte más demandada en las comidas de Navidad. Para cortar esta parte debemos quitar primero la grasa exterior y luego la fina piel que hay entre la carne y la grasa. No hagas un corte demasiado profundo para no eliminar por completo la grasa de la piel, así la carne se cocinará más jugosa.

El redondo de ternera es una parte con una calidad excelente. Siempre se deben cortar en dirección contraria a las vetas y en piezas finas.  

El entrecot, una parte jugosa y de una calidad superior, se debe cortar sin retirar la grasa superficial. Se debe deshuesar para asar en el horno si se trata de la parte del chuletón y si es de la parte alta de la pata se deberá cortar en rodajas gruesas y de forma transversal, pero nunca deshuesar.

Recuerda que la calidad de la carne es esencial, pero usar los cuchillos adecuados y el corte correcto hará que la jugosidad y el sabor de la pieza sea el mejor.

colorantes alimenticios

La industria alimentaria pone a nuestra disposición una incontable variedad de alimentos con sabores y colores variados que se consiguen gracias a colorantes y a aromatizantes. Actualmente los colorantes alimenticios son el grupo de aditivos en el que mayores diferencias existen en las legislaciones de distintos países, en los nórdicos prácticamente no pueden utilizarse mientras que por ejemplo en Reino Unido se utilizan algunos no autorizados por la unión Europea. En cuanto a la seguridad existen 23 colorantes dudosos porque no hay estudios concluyentes, entre ellos el famoso Southampton que abundan en productos dirigidos al público infantil.

Colorantes alimentarios más utilizados:

  • Colorantes naturales
    • E-100 Curcumina, es de origen natural cuando se extrae de la raíz de la cúrcuma aunque también puede sintetizarse de manera artificial. No se tiene constancia de posibles efectos adversos, sino todo lo contrario ya que el consumo de cúrcuma mejora la función cerebral, previene el Alzheimer, reduce el riesgo de enfermedad cardiaca, mejora los síntomas de la artritis, etc.
    • E-120 Cochinilla. Conocido también como carmín o ácido carmínico, está presente en productos como yogures, caramelos con sabor a fresa o productos cárnicos entre otros. También es un colorante natural ya que tiene la ventaja de presentar una excelente estabilidad dentro de los preparados alimenticios aunque también plantea inconvenientes ya que en algunas personas ha llegado a producir reacciones alérgicas.
    • E-162 Betanina. Se saca del extracto acuoso de la raíz de la remolacha roja. Este colorante se utiliza cada vez más por el rechazo a otros artificiales y lo podemos encontrar en productos de repostería, derivados de lácteos, bebidas, mermeladas, conservas de pescado y yogures.
  • Colorantes artificiales

Este tipo de colorantes son solubles al agua debido a la presencia de ácido sulfúrico aunque también se pueden utilizar de forma insoluble como lacas con hidróxido de aluminio, cuando se añaden a productos sólidos para evitar que se «destiñan’’.

La preocupación ha hecho que este tipo de colorantes hayan sido estudiados de forma exhaustiva por lo que respecta a su efecto para la salud.

¿Son realmente necesarios?

Actualmente los estudios científicos no han llegado a resultados concluyentes y la completa inocuidad de los colorantes alimenticios sigue siendo una incógnita. No podemos evitar ingerirlos cuando consumimos productos elaborados ya que están presentes para mejorar su calidad pero lo que si podemos hacer es evitar consumirlos de manera excesiva con al unos trucos como a la hora de comprar yogures que sean naturales o preparar nuestras propias mermeladas

especias mundiales

Las especias son usadas en todo el mundo con las mismas finalidades, pero existen mezclas de especias mundiales que otorgan a cada país un toque único y característico. La mezcla de especias se convierte en un emblema.

  • Ras el Hanout.

Proviene de Marruecos, su origen se atribuye a un comerciante llamado Abdalá, al llegar al mercado de Sáhara para vender sus especias los dromedarios que transportaban la mercancía se enzarzaron en una pelea esparciendo la misma por los suelos, Abdala no contento con perder la mercancía creó una estrategia alabando las cualidades de esa mezcla resultante.

El Ras el Hanout contiene diversas especias, raíces y flores secas. Se dice que esta mezcla puede contener de 4 a 100 especias y si queremos que el sabor sea completo es recomendable triturarlas con un mortero y para potenciarlo aún más debemos pasarla unos minutos por una sartén sin aceite.

La Ras el hanaut acumula un puñado de hierbas que no encontraremos en ningún otro lugar del mundo.

Su sabor cálido una ligera tonalidad picante y notas dulces lo hacen apropiado para adobar carnes, pescados y especialmente a la hora de preparar el cuscús.

  • Baharat turco.

Es el nombre que recibe una mezcla de especias de la cocina árabe, su composición varía según su región donde se elabore, el Baharat más común contiene los siguientes ingredientes: pimienta, canela, comino, pimentón, nuez moscada, coriandro y cardamomo.

Es usado para aromatizar cualquier tipo de alimento y en el norte de África se incluyen pétalos molidos cuando se adoba el cordero, ternera o en la elaboración de salsas.

  • Berberé etíope.

Se trata de una especia multiusos de la cocina etíope, su combinación picante y textura gruesa lo hacen apropiado a la hora de sazonar guisos, además de carnes de pollo y verduras.

Para su elaboración, se calientan las semillas en una sartén sin engrasar, cuando estas despendan su aroma se retiran del fuego y se pasan por un mortero. Más tarde se añaden los chiles, cuya cantidad depende del grado de picante que desee cada uno y por último la canela y el jengibre en polvo.

  • Masala Indio.

Esta mezcla de especias es originaria en el norte de la India y la mayor parte de las veces es usada en platos de carne.

Dependiendo del cocinero, el planto y la región la composición puede variar pero siempre suele incluir especias como el comino, la nuez moscada, canela, pimienta negra, chile en polvo y cardamomo.

 A la hora de su preparación, a diferencia de otras especias el Garam Masala se suele añadir al final de la cocción.

  • Achiote Mexicano

El achiote es una planta que crece en México y América Central, los mayas lo utilizaban para teñir su piel en algunos ritos religiosos, pero también hay quienes usan la pulpa para curar quemaduras o ampollas.

Se prepara con semillas de achiote, ajos, naranja, coriandro, sal kosher, conmino, pimienta negra, pimienta Jamaica y clavo.

Se unta en el cerdo, pescado y también en maricos ya que tiene un  sabor apimentado, picoso y dulzón.

El planeta disfruta de mezclas de especias mundiales que hacen de la comida una auténtica obra de arte.

especias y niños

La alimentación de los más pequeños es el tema que más preocupa en las familias, sobre todo cuando acaba el periodo de lactancia y hay que comenzar con la comida. Hay alimentos que producen muchas dudas incluso desconfianza, como las especias. Vamos a analizar qué especias pueden tomar los niños y desde cuándo.

Consumo de especias y niños pequeños:

Cada vez existen más métodos e investigaciones que confirman los beneficios que tiene introducir cuanto antes la alimentación sólida y variada en bebés.

Hasta los 12 meses: Cuando el bebé cumple su primer año, ya es recomendable que coma de todo tipo de verduras (en puré o no), carne y pescado. La forma de preparación de pende de la elección de los padres, la mayoría lo hacen en papillas aunque algunos optan por métodos como el BLW.

A partir de 1 año: hasta entonces no se ha introducido sal, especias o cualquier condimento en la alimentación del niño, y es lo correcto. A partir de este momento se deben ir añadiendo especias o hierbas aromáticas suaves, para que se eduquen en sabores nuevos. Estos alimentos pueden ser laurel, albahaca, orégano, perejil… y una cantidad muy moderada de sal. Además estas hierbas benefician el proceso digestivo y limpian el intestino. Estas hierbas aromáticas no producen ningún tipo de alergia.

A partir de 3-4 años: El resto de especias no se debe introducir antes de esta edad. Cuando ya el niño tiene en su dieta todo tipo de alimentos y está familiarizado con los sabores. Aun así hay especias que deben tomarse en cantidades muy moderadas si son para pequeños, como la pimienta, el curry, el ajo… pueden producir indigestión si la cantidad es mayor.

Es importante no sacrificar ningún tipo de alimento por miedo o desconfianza como pasa con las especias y niños. Las especias pueden aportar muchos beneficios para la salud de los niños si se saben cuándo dar y en qué cantidad.

uso de especias

¿Sabías que algo tan común como el uso de especias ha cambiado de significado durante la historia? Aunque ahora pensamos en pizza y nos huele a orégano, o pensamos en Navidad y nos huele a canela y clavo, lo cierto es que no siempre ha sido así.

Historia del uso de las especias:

Ya en la prehistoria se tienen datos del uso de las especias convencional, el de dar sabor a la carne. Los egipcios las usaban como cosméticos incluso para embalsamamientos. Los griegos y romanos destinaban su uso a fines medicinales. Fue a partir del siglo XIV cuando en Europa se comenzaron a utilizar en cocina, excepto en algunas zonas cristianas.

Fue en el siglo XVIII y XIX cuando se comenzaron a utilizar las especias para crear salsas y acompañar a los platos de carne y pescado de forma más original y sabrosa.

Lo curioso del uso de especias durante la historia es como en cada etapa han tenido un protagonismo diferente y cómo esos ciclos se van repitiendo de nuevo en la historia. Por ejemplo, aunque en la actualidad el mayor porcentaje de especias se usa para condimentar la comida, cada vez toman más importancia en tratamientos alternativos y complementarios a la medicina. La apuesta por una alimentación y cuidado del organismo con productos naturales vuelve a retomar esa presencia de las especias en temas medicinales como ocurría con los romanos.

La gran variedad que existe de especias junto con la multitud de usos que pueden aportar, hacen de este condimento un elemento esencial en gastronomía y en otras ramas dedicadas a la salud y al bienestar.

vino especiado

El vino especiado es una bebida de gran tradición durante los días de Navidad, aunque se consume durante todo el invierno. Muchos países apuestan por esta bebida en sus mercados navideños y es muy consumido por la población. Es ideal acompañarlo con galletas y dulces.

En Alemania esta bebida es conocida como Glühwein y en Inglaterra como Mulled o Hot Wine. El frío invernal de estos países hace que la población necesite calentarse y aislarse del frío, por eso esta bebida especiada es la mejor opción.

Aunque ésta bebida es más común encontrarla en el norte y centro de Europa, en España son muchos los que se han lanzado a vender el vino especiado en sus puestos navideños.

El vino está compuesto por especias que potencian su sabor. Se utiliza vino tinto y se le añaden los siguientes ingredientes:

Ingredientes Vino Especiado

  • Clavo
  • Estrellas de anís
  • Azúcar moreno
  • Naranja
  • Limón
  • Cardamomo
  • Nuez moscada
  • Canela

Su elaboración es muy sencilla. Lo primero es colocar en una olla todas las especias con las pieles de naranja y limón, además del azúcar moreno, todo déjalo calentar a fuego lento. Las especias y las pieles van a ir soltando su aroma y el azúcar se irá caramelizando. Cuando el azúcar esté totalmente disuelto, añade el vino y vuelve a dejarlo a fuego lento media hora. La cantidad de azúcar puede variar en función si te gusta más o menos dulce. Sin que el vino llegue a hervir, retira del fuego y deja reposar.

Una vez acabado puedes verter tu vino especiado sobre una botella, colado previamente. Y voilah, ya está tu vino listo para tomar.

Es sencillo y rápido, ya puedes sorprender a los tuyos preparándoles esta deliciosa bebida navideña.

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