elaboración de embutidos

Se acercan fechas donde pensar en los preparativos para Navidad es habitual. Buscamos los mejores precios pero para estas fechas lo que más nos preocupa es la calidad, ofrecer a nuestra familia y amigos los mejores productos en cada cena, comida y reunión. La elaboración de embutidos es un proceso que hay que cuidar para que el resultado sea el mejor.

Son muchos los aspectos que hay que cuidar para que el resultado sea el mejor tanto en calidad como en conservación.

Elaboración de embutidos: Qué hay que cuidar.

1: Productos de calidad:

Aunque resulta evidente hay que tener siempre presente que la clave un buen embutido está en la calidad de la carne que se utilice y de las especias, bases, condimentos o pimentones que se añadan.

2: Maquinaria precisa:

Picadora, amasadora y embutidora precisas y de calidad, aseguran una manipulación de los alimentos segura. Recuerda que la limpieza de la zona de producción es imprescindible.

3: Tripas:

Forman parte fundamental del embutido. Ya sea naturales, sintéticas comestibles y sintéticas de plástico, deben ser buenas y cumplir con todos los requisitos sanitarios y alimenticios.

4: Presentación:

La presentación adecuada del embutido garantiza un mayor tiempo de conservación. Pueden ser mallas, fundas o hilos para el cerrado de la tripa. El envasado al vacío es un acierto y apuesta segura, ya que mantiene el embutido en perfecto estado hasta su consumo. Es la mejor opción si decidimos preparar ya los embutidos que se consumen en Navidad.

Algunos de los productos cárnicos y embutidos se consumen tras un periodo de curación que en función de la pieza y de la calidad que se quiera conseguir será más o menos. Tener presente estos factores de influencia en la calidad es importante durante todo el año para garantizar un producto rico de sabor pero seguro para su consumo.